domingo, 29 de junio de 2008

¡¡¡¡ CAMPEONES !!!!

Se que en España no se habla de otra cosa, que es una gran fiesta, me acerco a imaginarlo. Casi lo vivo. Así que aunque esté tan lejos (más de lo que estuve nunca), permitidme que me una a la celebración. Os quiero oír desde aquí, gritad fuerte todos:

¡¡¡¡ CAMPEONES !!!!

martes, 17 de junio de 2008

Perú (segunda parte)

Aquí tenéis la segunda parte de mi viaje a Perú, que me llevó a visitar parajes espectaculares. Quizá los más increíbles que vi nunca. En el camino conocí a una sevillana que viajando por América, decidió quedarse a vivir en Huaraz, porque esas montañas le tocaron hondo. Es sólo una muestra de su majestuosidad.


Pues habría de llegar de mañanita a Huaraz, y allí me abordaron los relaciones públicas de las agencias. A esas horas, dormido y hambriento, me podrían convencer de cualquier cosa, así que finalmente ocupé mis días de estancia en las montañas con actividades variadas a un precio razonable, pero desde luego, bastante superior al que habría conseguido si hubiera buscado con tranquilidad. Después de la experiencia, y cuándo veáis las fotos, entenderéis que no me arrepiento de haber pagado algo más.

Chavín de Huántar

Horas después de negociar, ya me vi embarcado en la primera aventura. Autobús turístico dirigido a visitar el templo mágico-religioso de Chavín de Huántar. Tuvimos un guía excelente, apasionado por la cultura Chavín, que nos describió con lujo de detalles los pormenores de esta civilización. Una de las civilizaciones precolombinas más antiguas, que surgió alrededor del 1500 ac.
El templo, a más de 3000 metros de altitud, en un paraje montañoso impresionante, impacta sobremanera. Los altos cargos de este templo crearon un sistema de canales subterráneos que abrían y cerraban de forma que se formaban unos sonidos aterradores, mostrando al pueblo la furia de los dioses. De esta manera, los pobladores llevaban sus excedentes de producción al templo, en largas peregrinaciones venidas de selva y costa, para acallar la furia de los dioses. Además de canales conductores de agua y de ventilación, había galerías en las que pondrían las figuras de los dioses, y donde realizarían parte de sus rituales.
Sorprende saber cómo no hay restos del fuego de las antorchas, ¿Cómo podrían los sacerdotes realizar sus ritos allí dentro?. Una de las teorías más aceptadas es la utilización del cactus de San Pedro. Al ingerir éste, se amplían los sentidos y entraban en nuevas dimensiones imposibles de entender sin probarlo antes. Comprendían el pasado y el futuro, y yo ahora comprendo la forma de sus dioses, realizados tras ingerir la droga en cuestión. El asunto es que al ampliar los sentidos, sí podían ver en el interior de las galerías. Éstos ritos aún se vienen haciendo por los shamanes de la zona, así que en el lugar visitado todavía se puede sentir la magia del pasado en el presente.








La Cordillera Blanca

Al día siguiente, domingo, empezaría el treking contratado el día antes. Se trata del allí famoso treking de Santa Cruz, que nos llevaría por valles de ensueño durane 4 días a unos jóvenes con ganas de pasarlo bien.



Mis compañeros de aventura fueron Félix, coreano cuyo verdadero nombre no recuerdo; Alice y Rod, pareja de franceses con quien practiqué muchísimo francés, en conversaciones de esas que marcan; Uriel, alias Raúl, israelí con el que reí sin parar y con el que recordé mis clases de lengua de la infancia; Alex y Cloe, canadiénses francófonos a los que no pude entender palabra de su francés, y que también hicieron el camino más ameno y entretenido. Además de ellos, el guía Richard, y el arriero Roger, buenos patas.



Todos juntos caminamos hasta los 4800 m., vimos nevados, lagunas color turquesa, hicimos miles de fotos y nos reímos a base de bien. Pupurrí de idiomas donde el oficial fue el español, nos permitieron conocer un poco más cada una de las culturas de los 3 continentes que se reunieron para caminar.



El segundo día, el más duro, mi estómago me volvió a jugar mala pasada, pero los ánimos, los paisajes, y la inestimable ayuda del mate de coca, permitieron que llegara a Punta Unión, paso que cruza la cordillera, donde cuando crees que no puede haber nada más bonito, te asomas y te sorprendes de tu error. No sabes por tanto si el corazón palPita por la falta de oxígeno o por el susto de ver tanto nevado rodeándote y haciéndote sentir tan pequeñito.





Al día siguiente amanecí curado, para disfrutar de la laguna casi helada donde Uriel se echó un bañito y no murió en el intento, cómo yo temí. Quizá ésta laguna fue lo más lindo que vimos, a la vez que oíamos los glaciares derrumbándose dentro de ella.


Recuerdo especialmente el famoso juego de "los hombres lobo", o "pueblo duerme", donde Uriel y Alice nos engañaron vilmente diciéndonos que eran pueblo, y no, eran lobos. A todo el que aún no conozca este juego, se lo recomiendo. Y si podéis jugar a la luz de las linternas en una tienda de campaña a 3000 metros de altura, junto a una cascada, mejor que mejor.


Adjunto algunas fotos, que valen más que mil palabras, para que entendáis el paisaje por el que caminamos durante aquellos días, y mando un saludo fuerte a los compis del treking, que espero que lean esto, y si es posible, que manden algún comentario (en español, ánimo).






Me ha sido muy difícil elegir tres fotos. Sin duda, cuando veáis el resto, os daréis cuenta de porqué. No dejéis de verlas, porque en esta entrada, los paisajes son los que se llevan el protagonismo.

Llegada a Bolivia

Desde las alturas de La Paz estoy escribiendo ésto. Mañana mismo estaré en Buenos Aires y allí, podré ver por fin a mi niña del alma, que ganas.

Os dejo, con la imagen de uno de los lugares de América que rebosa misticismo por todas sus orillas. Desde que decidí mi viaje, soñaba con conocerlo: El lago Titicaca.



Un abrazo grande, nos vemos en Argentina.



FER

sábado, 14 de junio de 2008

Perú (primera parte)

Hola de nuevo. Desde la última vez que escribí he recorrido Perú de norte a sur, en largas horas de autocar. Me he centrado en conocer la parte norte de Perú, ya que al sur iré más adelante, y con más tranquilidad, y bien acompañado. A pesar de lo apresurado, me ha dado tiempo a vivir grandes aventuras, que os contaré en dos capítulos. El primero se centra en Trujillo y alrededores, y el segundo, en las aventuras en las montañas de La Cordillera Blanca. ¡¡Ahí voy!!


De Quito a Trujillo

Tres autobuses, paradas en las ciudades de Machala (Ecuador) y Piura (Perú). En Ecuador, plataneros y plataneros, en Perú, desierto y más desierto, 34 horas en total, de Quito a Trujillo. En el camino, a destacar, un percance que por suerte se convirtió en anécdota, y que cuento para que os echeis unas risas, que nunca vienen mal.

Pues estábamos en el trayecto de Machala a Piura, ya en Perú, y el autobús hace una parada. Qué suerte, había ganas de ir al baño. Tras dar rienda suelta a mis necesidades, salgo del baño y ¡oh! Sorpresa. El autobús ya no está, y con él se va también mi gran amiga: la mochila. Se veía a lo lejos, y yo, sólo en el desierto, lo observaba con nostalgia. Tras unos momentos que se me hicieron eternos, el autobús regresó a por mi, y me subí a él observando el atisbo de sonrisa de los ocupantes del bus. Buff, reíros, reíros, pero gracias por regresar. Como dicen por aquí, ¡¡en Perú hay que estar pilas!! Gracias a un chico que conocí que alarmó al conductor de mi falta, el momento crítico se quedó en anécdota y por suerte, Perú no me ha dado más sustos como éste, sino más bien al contrario, gratas sorpresas.

Salvando anécdotas, me vi en Trujillo al final del largo viaje. Trujillo, llamada así en honor a la tierra natal del conquistador Pizarro, me recibió con los brazos abiertos, pero yo sólo pasé un día escaso en dicha ciudad, pues unos franceses que me encontré en el viaje me recomendaron ir a Huanchaco, hermoso pueblo playero, y más económico. Aprovecho para mandar un saludo al Trujo, si es que lee esto alguna vez. Suena tópico, pero no pude evitar acordarme de ti en esta ciudad que lleva por nombre tu apellido. Me acuerdo de ti en más situaciones, te lo aseguro. Nunca dejarás de ser un grande.


En la Plaza de Armas de Trujillo (ver foto más arriba), uno de los múltiples relaciones públicas de las agencias turísticas me abordó y me convenció a buen precio de visitar las ruinas de Chan-Chan, y luego me llevarían a Huanchaco, donde quería pasar la siguiente noche. Hacia las ruinas me dirigí.

Chan-Chan

La ciudadela de adobe más grande del mundo, según afirman los autóctonos (no así google), fue construída por la civilización Chimú. Éstos desaparecieron a manos de los Incas, tras largos años de guerras.

En el palacio que visitamos, chocan las bonitas figuras talladas en las paredes, y el sonido del mar siempre presente que nos acompañaba. Cuesta poco imaginar cuando las paredes aún no habían perdido su color y los reyes celebraban sus acontecimientos en los enormes recintos por los que paseábamos. Los 9 palacios de los que consta Chan-Chan han sido durante años abandonados y saqueados. Por suerte, fue declarada Patrimonio de la Humanidad, y está en un importante proceso de restauración y conservación. Por cierto, Chan parece que significa Sol en su idioma, y no me extraña, porque aquí pega pero bien.














Al final del tour, me dejaron en Huanchaco, y allí pasé por un hostal llamado My Friend. Mis planes eran partir al día siguiente para ir hacia las montañas, pero diversas situaciones hicieron que me quedara dos noches más y partiera la siguiente.

Huanchaco: relájate y disfruta

Y es que Huanchaco es el lugar donde todos los viajeros hacen una pausa. Por tanto, encontré gente de todo el mundo que recorría todo el mundo y de nuevo, no estuve solo. Practiqué mucho inglés, y a destacar, hice algo que no había hecho antes, y a lo que Huanchaco debe parte de su fama: ¡¡el surf!! Como el monitor me prometió, en una clase pude mantener mi equilibrio en las olas y conocer la sensación del mar bajo tus pies. Espero repetirlo cuando tenga oportunidad, para no olvidarlo. Como diría en España: muy guapo.


En Huanchaco fue clásico ambiente playero, risas y fiestas. Aquí os pongo un ejemplo de cuando me fui de karaoke a Trujillo con unos gringos risas mil. ¿Sabéis? En Perú, casi todos los karaokes son también restaurantes de pollo. Curioso cuanto más. Ahí os dejo una foto que tomamos en un taxi. No me preguntéis cuántos íbamos. Muchos. Más fotos, en el enlace de la derecha.


También un hombre llamado Luis me ayudó en conseguir billete para Huaraz (las montañas) y me dio larga conversación. ¡Un abrazo si me lee! Y un abrazo a la gente del My Friend, Laura y amigos, que me hicieron pasar unos días muy agradables. Pero siento no haberme quedado a la gran fiesta, las montañas me estaban llamando.

A la llamada de las montañas acudí, dirigiéndome a Huaraz, punto estratégico en la Cordillera Blanca. Pero eso, es otro capítulo. ¡Un abrazo enorme a todos! ¡Y gracias siempre por vuestros comentarios y e-mails!

FER

miércoles, 4 de junio de 2008

Últimas Noticias de Quito



Cuando estéis leyendo esto, yo ya no estaré en Ecuador. Seguramente esté en algún lugar del Perú, rumbo a La Paz. Mi historia ecuatoriana terminó. Bueno, quién sabe. Nunca uno puede estar seguro de lo que termina, yo creo que se trata más bien de un principio.


Así es. El 2 de junio dejé Ecuador para lanzarme hacia el Sur. En el camino, me gustaría visitar la Cordillera Blanca, huaca del andinismo, que encierra los picos más altos de Perú. Pero es sólo intención, nunca sabes lo que El Viaje puede depararte.


Este mes y medio en Ecuador ha sido muy importante: el principio del viaje, entender mucho y disfrutar más. Hasta ahora he tenido una casa fija, pero ahora mi casa es una mochila, compañera fiel.


Pensé que finalmente no correría la carrera Últimas Noticias Quito 15 Km para la que tanto venía entrenando, pues me comí algo equivocado con bacterias anti-Fer que me hicieron daño y he estado con antibióticos. Pero la emoción pudo a la sensatez, y corrí, y entré de la mano con la Vane en el Estadio Olímpico Atahualpa en uno de esos momentos que se escriben a fuego en la historia de la vida de uno.


Con respecto a mi infección bacteriana, agradecer el cariño de los que me cuidaron como si estuviera en mi casa. ¡¡Vosotros me curásteis!!


Ecuador es un país pequeño, pero haría falta una vida entera para descubrir los tesoros que encierra. Me gustaría volver, y no sólo una vez más, pues aquí dejo muchas cosas por descubrir y grandes amigos. Se trata de un país donde un día puedes bañarte en el Pacífico, al día siguiente estar en la nieve, y un día más para llegar a la selva. Incluso podría ser posible hacerlo todo en un solo día. Variedad de paisajes que van de la mano con variedad de culturas. Diferentes concepciones de vida de unos pueblos que luchan por salir adelante conservando su tradición a la vez que se adaptan a la modernidad.


Hasta ahora os he contado mis experiencias en Ecuador. Si tuviera que decir con qué me quedo, por supuesto, con el cariño de su gente. Se que lo voy a echar de menos, pero hay que mirar hacia delante. Siguiendo la ruta de los Andes, os mostraré paisajes que nunca he imaginado y experiencias que ahora desconozco. Pero se harán realidad, pues así lo ansío.


El día 14 tengo que estar en La Paz para coger un vuelo a Buenos Aires. Ahorita, no se bien cómo lo haré, pero todo fluye, así que llegaré. Y os lo contaré. Por el momento, podéis ver las fotos de lo que han sido mis últimos días por estas tierras: Selva de Mindo, volcán Cotopaxi y Últimas Noticias.
Adiós Ecuador, nos vemos prontito.


Un abrazo enorme a todos las manes y los manes que, durante estas semanas, me han ayudado en mi misión de ser más feliz.


FER

martes, 27 de mayo de 2008

Santa Ana: Viviendo la amazonía ecuatoriana


Hola a todos. Lo primero de todo, agradecer vuestros comentarios y vuestro cariño, que se siente con la misma fuerza aún desde tan lejos. En este capítulo os regalo una de las experiencias más intensas en lo que hasta ahora me lleva por América:

Los siguientes pasos del viaje me llevaron a Santa Ana. Se trata de una comunidad localizada en el oriente de Ecuador, a hora y media de Puyo. Llegué a Puyo con bus directo desde Quito, y luego tomé otro que en hora y media, y tras atravesar un río, me llevó a mi destino. Esta oportunidad se me presentó gracias a Pati, que me ofreció conocer a Mélida y su familia, residentes de Santa Ana. Se me brindó la oportunidad de convivir con una familia kichwa en la misma selva, y no la desaproveché, hacia allí me dirigí.

A la llegada me encontré con la fiesta del hermano de la Mélida. No está mal, llegar con celebración. Tras unas palabras de la familia, donde en todas me agradecieron mi visita, y mis propias palabras de agradecimiento por sus agradecimientos, empezó la fiesta. Lo que ya sabéis: comer, bailar, reír, conversar, beber y jugar. Como todas, pero algo distinta. Por el lugar, la gente, la situación...

En Santa Ana volví a ser niño. Mélida tenía 6 hijos, 5 de ellos en Santa Ana, y me pasé el fin de semana jugando con ellos. Ellos fueron mis maestros, así que yo me sentía el más niño, el que más tenía que aprender. Me enseñaron que no por que una araña sea grande, tiene que ser mala, y que casi todas las plantas que se observan, tienen alguna utilidad, como por ejemplo, para jugar.

La gente de Santa Ana es gente sencilla, humilde, y feliz de vivir en plena naturaleza. Lo cual les ayuda a llevar los distintos problemas que se encuentran en su día a día. Diversos voluntarios (muchos españoles) han ido a ayudar a esta comunidad, y de ahí han aprendido a potabilizar el agua, informática, prevención de enfermedades, etc. A cambio, los voluntarios conocen una forma de vida diferente, descubren el verde intenso de la selva y sus sonidos, y aprenden a distinguir cada una de las hojas, plantas, remedios, costumbres. Sin duda se trata de una experiencia inolvidable. Si alguien que lee esto está interesado en vivirlo, que contacte conmigo.

Yo allí estuve de alumno más que de maestro, y formé parte de la familia. Fui a pescar al río Pastaza con red y tuvimos que cruzarlo a nado jugándonos el tipo. Conocí insectos que nunca supe que existían y volví a jugar a las canicas, ganandolas todas y luego volviéndolas a perder. Estuve en un campeonato de fútbol entre comunidades, que se transformó en un lodazal debido al chaparrón inmenso que cayó, y comí yuca, papa china, peces recién pescados, todo cocinado a la leña. Mmmm. Aprendí a hacer aviones con hojas, collares con helechos, me bañé en el Pastaza, jugué y sentí todo el rato hasta acabar rendido.

Aquí os presento una selección de fotos de mis aventuras en Santa Ana. Prefiero esta vez no contar tanto y mostraros imágenes que valen muchísmo para mí. Espero con ellas transmitiros de alguna forma lo que viví en el oriente ecuatoriano.

¿Es posible coger tanto cariño en tan sólo 4 días? Os prometo que en Santa Ana, si lo fue.

Bienvenida, primera foto, y ¡¡Chupa-chups para todos!!

Cumple de Oldemar (alias, "Dañado"). Comida, chicha y baile a reventar.

La familia Nariz de Diablo.



Pintado de Achote, en casita.


De paseo en la selva con el Christian.


La familia de la Mélida al completo: de izquierda a derecha: Raúl, Christian (el pequeño), Enot, Mélida con Mireia, y Saúl. Mis maestros, amigos y familia por unos días. Un placer.



El resto de fotos podéis verlas en el enlace que he puesto a la derecha. No tienen desperdicio.
Un beso a todos, pronto volveréis a tener noticias mías, pero ya no estaré en Ecuador. Voy rumbo al Perú. ¡¡¡¡Nos vemos!!!!

FER

miércoles, 14 de mayo de 2008

¿Qué estoy buscando en América?

Amigas y amigos, algunos además de yo mismo nos habremos planteado la pregunta ¿Qué está buscando éste en América? Algunos lo entendéis ya y otros no lo tenéis, o tenemos muy claro. Para buscar solución a esta pregunta, y a las otras muchas que me surgieran comencé a buscar, y es la historia de esa búsqueda la que a continuación relato:

Ecuador, ¿te dice algo?

Quizá hay mucho desconocimiento de éste país por allá por España, pero de lo que todo el mundo está seguro, y si no es así, puede deducir con sencillez, es de que por aquí pasa "El Ecuador". Así que en mi búsqueda, me dije, si he aterrizado aquí será porque tengo que buscar ahí mismo, en la mitad del mundo. Hacia allí me dirigí.

La verdad es que al principio me costó, no me ubicaba bien. Verdaderamente, siempre tuve mala orientación...

Hay veces que las respuestas están bajo tus pies, y no te das cuenta.





















De repente caí en la cuenta de algo importante: desde siempre he continuado una formación, que me llevó a ser ingeniero y he seguido ejerciendo la profesión, así que quizá tenía que utilizar algo de lo que aprendí durante este tiempo. Busco un centro, la mitad del mundo. ¡Qué mejor que utilizar la tecnología! Y para encontrar un punto, amigos, no hace falta tener una buena orientación, no. Lo que hace falta... ¡Es tener un buen GPS!



Con todos ustedes, Fer situado en la verdadera mitad del mundo. La otra es la comercial. En el año de 1736, un grupo de expertos liderado por el francés La Condamine, acometieron una de las empresas más grandes jamás intentada, la de situar el lugar exacto por donde cruza el ecuador. Conmemorando el acontecimiento, se alzó un enorme monumento ecuatorial. Años más tarde sabríamos que se equivocaron por unos metros. Pero dejemos el monumento en su sitio, que con las técnicas de aquellos años, se puede decir que no tuvieron mal tino. Además, a ellos debemos el nombre del país en el que me encuentro: Ecuador.
Una vez alcanzado este punto, fui testigo de una serie de experimentos curiosos como el famoso efecto de Coriolis que hace que el agua gire en diferentes sentidos a uno y otro lado de la línea, y cosas de esas que aparentan no tener mucha importancia pero la tienen a grandes escalas. Tras éstas experiencias equinociales, me dije - ¿Es ésto lo que buscabas? - Tuve claro que no tenía nada claro, luego tenía que seguir buscando.

Busca la Paz

Quizá lo que necesitaba era tranquilidad, para poder pensar en todo y en nada, y así seguir la famosa búsqueda. Decidido, me iría con mi amigo IronMan Helio a su casa de la costa. Él vive en el campo en un entorno rural, donde verdaderamente, se encuentra la paz. Y si no, aquí os muestro un par de evidencias de la tranquilidad que se respira allá.















Tras dormir una siesta en la hamaca que podéis observar debajo de la casa y preguntarle a las gallinas y a los chanchos, saqué diversas conclusiones. Como siempre, el trato excelente de la gente de allá, y el bañito en la playa que tanto anhelaba, me sirvió de mucho. Pero las conclusiones no iban más allá del placer terrenal y sensorial. No servían, o al menos eso creía yo, como respuestas a mi búsqueda. Así que al día siguiente, desperté con los sonidos de los gallos y partí a viajar yo solo. Quizá viajar solo me haría reflexionar.

Busca la Fiesta

El autobús en el que viajaba recorría la "Ruta del Sol", que no es más, ni menos, que una carretera que sigue la costa del Océano Pacífico del Ecuador, recorriendo pueblos en los que me pararía sin dudarlo, pero como el tiempo es algo extraño que no para de avanzar, me es imposible parar en todos los pueblos, así que llegaría a uno y allí continuaría mi reflexión, esta vez, solitaria.
En el camino aprendí a buscar el reflejo de cualquier cosa para observar mi rostro por pura curiosidad y no por estética, y a dejarme llevar por las páginas de un libro para poder conversar y que me sirva de compañía. Aunque si bien es cierto, estaba sólo porque así lo deseaba, pues no faltan conversadores habituales en los autobuses, que preguntan qué haces aquí, y respondo, de paseo, y preguntan, tú sólo, y respondo, no, estoy hablando con usted.
La Ruta del Sol me llevó a un lugar llamado Montañita, que si aún no es famoso en todo el mundo, es porque todavía es pronto. Imaginaos, un pueblo de surfers, de hippies, de rastas, de música, de diversión, con playa enorme, pequeño, lleno de gente joven del mundo entero.¡¡Toda una fiesta!!

Pero, ¿qué hago yo sólo, sin nadie que me acompañe a la costeña fiebre del sábado noche? Pues gracias al consejo de una gran amiga, me fui a la playa, a observar la luna y a hacerme preguntas, sintiendo la brisa de la noche marina. Allí entendí que estés en el Pacífico, Atlántico o Mediterráneo, sentado en la noche junto a la orilla del mar provoca una sensación única, y todos aquellos que lo han hecho la conocen. Los que lo han hecho conmigo, ya sea en Vigo, en Villasart de Mar, en Oropesa, en una playa perdida del sur de Francia, o en Brighton Beach, conocen bien la sensación a la que me refiero. Tras este momento marítimo, todo estaba hecho, sólo fue pedir un ron banana y comenzar la fiesta. En tan solo 5 minutos ya conocía a un estadounidense, dos finlandesas, un israelí, un peruano, un francés, y... ¡¡los primeros españoles con los que me cruzo desde que estoy aquí!! Lo que vino después, fue que bailé y disfruté mucho, además de practicar inglés y frances. It was really cool. Très drole!!
















Debido al éxito de este pueblecito, decidí quedarme una noche más, pero ésta no fue tan movida, debido a que la capacidad de farra del cuerpo humano es limitada, como pudimos entender los amigos y yo mismo.

La fiesta me ayudo a renovarme, y la lucha contra las olas nada pacíficas me refrescó las ideas, pero aún me faltaban pistas, tenía que seguir buscando qué estaba yo haciendo aquí, en la tierra del maiz.

El atardecer

De regreso a Quito quise conocer la ciudad más grande y populosa del Ecuador, Guayaquil.

Me dirigí al Malecón 2000, que es un paseo precioso cuya construcción comenzó en 1998 con el objeto de darle otro aire a la ciudad. En mi opinión, se trata de ocultar la pobreza, en vez de erradicarla, e intentar confundir sin mucho tino a todos los turistas que por allí se crucen. Pero no vamos a dejar de aceptar que el paseo es bonito.


Al final del paseo llegué a la peña Santa Ana, otra remodelación en el proyecto de "tapado" del alcalde, Jaime Nebot. La verdad es que aquí se le vio el plumero, pues sin duda, lo remodelado es magnífico, pero sólo hace falta volver la cabeza para observar que no es oro todo lo que reluce. Las fotos que muestro a continuación están tomadas a 10 metros de distancia una de la otra. Contrastes.















En lo más alto de la peña, me senté a conversar con "El Amor en los Tiempos del Cólera" de García Márquez, a quién dedico esta entrada (y a vosotros, siempre). Allí observe uno de los momentos más bellos al alcance de muchos, que nunca dejará de sorprendernos, el atardecer. Todos los españoles que estaban por España, lo sentistéis antes, y me mandastéis ese color eterno que yo observaría horas después. Gracias.


Las respuestas

Estando en lo alto de la peña, con el color del ocaso en mi mirada, sólo allí entendí que la vida tiene muchas formas, y ésta es una más de vivirla. Que la paz, la soledad, la fiesta o la contemplación son la misma respuesta a todas mis preguntas, que tenía que dejar de buscar y empezar a encontrar, para de esta forma encontrarme. La respuesta que estaba buscando la hallé: la vida no debe ser una eterna búsqueda, sino un eterno encuentro, que cada uno ha de vivirlo como realmente lo desea. Por tanto, es aquí donde puse fin a las preguntas y comencé a vivir encontrando, en el largo camino a recorrer. Quizá fue meses antes cuándo me di cuenta de ésto, aún sin saberlo.

Éstas son las respuestas que yo encontré. Hay muchas más, al igual que muchas formas de vida, por supuesto, y éstas son las que cuando vayamos encontrándolas, hemos de compartir. De ley.
Un abrazo enorme desde la tierra del maíz.

FER

lunes, 5 de mayo de 2008

Victorias y derrotas


Hola amigos, aquí estoy de nuevo, posteando en éste nuestro lugar sagrado. Una semana más, y mil aventuras que encerraron estos días mágicos dentro de la gran sueño del conocimiento americano.
Voy a contaros los sucesos más trascendentales, en los subcapítulos que leeréis a continuación, si no os cansais antes. Sigan no más:

Lunes 28 de abril: Cumple de la Vane

Esa man genial llamada Vane nos invitó a su cumple, donde pudimos conocer a su familia y pasarlo bien. Además ella, empeñada en que pruebe todas las frutas del país, lo que yo le agradezco, me dio a probar la Granadilla, que es una fruta que tiene dentro una especie de mocos con huesitos, pero que está buenísima!! En general, algarabía y felicidad para celebrar su tercera decada dando alegrías a éste mundo. ¡¡Muchas Felicidades!! Además, otro amigo, el Rober, cumplió años al día siguiente, lo cual celebramos con una copa en su honor. ¡¡Muchas Felicidades a él también!! (también a la otra cumpleañera que aparece en la foto, que se trata de una familiar de la Vane).

Martes, Miércoles 29 y 30 de Abril

Diversos acontecimientos quiteños, que no redacto por no alargarme.




Ésta de la foto es La Ronda, una de las calles más emblemáticas del casco histórico de Quito.





Este señor al que le doy la mano, es Simón Bolivar, El Libertador. Él fue el alma de la independencia de Bolivia, Colombia, Perú, Panamá, Venezuela y por supuesto, Ecuador. Casi nada. Todo un honor darle la mano.

Jueves 1 de Mayo: La Derrota

Era el día. La Paty y yo habíamos de subir el Rucu Pichincha, a 4700 metros sobre el nivel del mar, pero el destino no quiso que lo consiguiésemos.

Amaneció mal tiempo, todo nublado, pero estábamos listos e íbamos a por la cima. Teleférico hasta los 4100, luego ya no queda nada. Se puso a lloviznar a mitad de camino, luego a llover, y luego a caer el cielo. Ahí vino la primera duda, ¿seguimos adelante? Tras vacilar un rato, nos decidimos por el sí. El objetivo estaba cerca.

Del agua se pasó al aguanieve. Ahí todos los pasos que daba me empezaban a costar el doble, debido a la altura, y el final se me hacía eterno. Del aguanieve pasamos a la nieve, y por si aún no nos habíamos dado cuenta de que alguien ahí arriba no quería que alcanzásemos la cima, empezó a nevar cómo nunca jamas he visto. Empapados, cansados y por fin, conscientes de lo que teníamos que hacer, emprendimos el descenso a apenas cien metros del final. Este descenso entra en los capítulos más duros de mi vida como senderista, pero no os preocupéis, todo se curó con leche calentita y 11 horitas de sueño.

Pichincha 1 - Fer 0















Ese del fondo es el que cuando intentamos subir estaba pelado. Ahora como veis tiene melena blanca. Me venció, pero ésto no se quedará así.

Habrá REVANCHA !!!!

Viernes y Sábado 2, 3 de mayo: Viaje al Quilotoa.

El viernes partimos unos amigos a ver una maravilla de la naturaleza, otra más en este lindo Ecuador. Cada vez me sorprendo más de lo que encierra este país, y me sorprende aún más el desconocimiento en España sobre él. Cómo dijo alguien una vez, se trata del "secreto mejor guardado de América". Permitidme compartir el secreto con todo aquel que lea ésto, pues lo merecéis.

El mareo de las curvas del camino valió la pena, a cambio de unos paisajes de ensueño y un valor humano incalculable. Pasando pueblos indígenas, sintiendome más vivo que nunca en parajes tan distintos a los que acostumbro. Sensaciones únicas en un viaje a lo profundo de los Andes.


Como destino final, una visión de las que no se olvidan, al igual que los compañeros con los que viajé. Con todos ustedes, El lago Quilotoa, provocado por una erupción volcánica, y a 3800 metros de altura. Impresionante.




De izquierda a derecha, Javier, Majo, Carito, Vero, y el Fer. Detrás, el fotógrafo, Panchito, un saludo grande a todos!!!

Domingo 4 de mayo: La Victoria

Señoras y señores, cross andino en el valle de Cumbaya: la ruta del Chaquiñán. Primera carrera del Fer en territorio americano, 8 km de camino de tierra por las antiguas vías del ferrocarril. 8 km de paisajes impresionantes. A una altura inferior a Quito pero que supera los 2000 metros, conseguí alzarme con un tiempo de 42:03, lo cual, vista la bajada de rendimiento con la altura, me llena de orgullo. Eso sí, mi esfuerzo me costó. Aquí me veis, junto con dos compis corredores.



Nada que no se pueda recuperar con un Banana Split de Macadamia, Vainilla con trocitos de chocolate y Guanábana. Excelente. Siento no mostraros una foto del suculento postre, me la comí también.

El día anterior a la carrera, me comí un plato llamado Chugchucara, que consiste en diversass partes del chancho (más conocido como cerdo en España, discúlpenme si suena soez en América). Dicen que no es lo mejor para antes de una carrera. A mí me estuvo rerrico, pero quizá tenga algo que ver con los retortijones que aún me duran!!!

Lunes 5 de mayo: El blog

A todo aquel que haya leído hasta aquí, mi más sincero agradecimiento. Hoy el objetivo era escribir estas líneas y creo que he cumplido. Así que sin más ni más me despido. Esta semana me iré a la playita, a descubrir más Ecuador, y a pasar un poco de calor, que el frío serrano lo tengo ya muy metido.

Os quiero un montón a todos. No dejéis de escribir, comentar, preguntar, lo que sea. Intentaré sacar un ratillo.


Besazos,


FER (Corazón Viajero)